La ficha de Google Business, paso a paso
Es gratis, se hace en una tarde y para un negocio local suele traer más llamadas que la propia web. También es donde más fichas se estropean solas por no tocarlas en dos años.

Si tienes un negocio con clientes en tu ciudad, la ficha de Google es probablemente lo más rentable que puedes hacer esta semana. Es gratis, se hace en una tarde y es de donde salen las llamadas cuando alguien busca «fontanero cerca de mí» o «dentista en Getafe» y toca el resultado del mapa sin llegar a entrar en ninguna web.
Se ha llamado Google My Business, ahora se llama Perfil de Empresa en Google, y todo el mundo lo sigue llamando «la ficha de Google». Es lo mismo.
Un aviso antes de empezar: las pantallas de Google cambian cada pocos meses. Lo que cuento aquí es cómo estaba el proceso en septiembre de 2026 y lo que pide la ayuda oficial de Google en esa fecha. Los conceptos no cambian; los botones sí se mueven de sitio.
Antes de empezar: reúne esto
Ahorra tiempo tenerlo delante:
- El nombre exacto de tu negocio, el que está en el rótulo.
- La dirección completa, tal cual figura en el buzón, con el número de portal.
- Un teléfono al que puedas contestar en ese momento, porque puede que te llamen para verificar.
- Tu horario real, incluido el cierre de mediodía si lo tienes.
- Una cuenta de Google. Usa una del negocio, no la personal del cuñado que montó la web.
- Fotos tuyas del local y del trabajo. No de banco de imágenes.
Paso 1: comprueba si tu ficha ya existe
Antes de crear nada, busca tu negocio en Google Maps. Es muy frecuente que la ficha ya exista: la puede haber creado un antiguo empleado, una empresa que te vendió publicidad o el propio Google a partir de datos de directorios.
Si aparece y pone «¿Eres el propietario de esta empresa?», ese es tu camino: reclamarla, no crear una nueva. Crear una segunda ficha para el mismo negocio es uno de los errores que más caro salen, porque las dos compiten entre ellas y las reseñas se quedan repartidas.
Si la ficha existe y ya la controla otra persona, Google tiene un proceso para solicitar el acceso al propietario actual. Es lento, pero es el correcto.
Paso 2: crea o reclama la ficha
Desde Google Maps o buscando «perfil de empresa en Google», entra con tu cuenta y sigue el alta. Te va a pedir, más o menos en este orden, el nombre, la categoría, si tienes local físico, la zona a la que das servicio, los datos de contacto y el horario.
Dos cosas que conviene hacer bien a la primera:
El nombre. Pon el nombre del negocio y nada más. «Talleres Martínez» sí. «Talleres Martínez - Chapa y Pintura Baratos en Madrid» no: meter palabras de búsqueda en el nombre va contra las normas de Google y es un motivo habitual de suspensión de fichas.
Local o zona de servicio. Si los clientes van a tu sitio, tienes local y la dirección se muestra. Si tú vas a casa del cliente (fontaneros, electricistas, cerrajeros), eres un negocio de zona de servicio: puedes ocultar la dirección y definir las poblaciones a las que llegas. Si haces las dos cosas, se puede tener las dos.
Paso 3: la categoría, que es lo que más pesa
De todos los campos del alta, la categoría principal es el que más influye en para qué búsquedas apareces. Y es donde más gente se equivoca, porque elige la que suena mejor en vez de la que describe lo que hace.
Cómo elegirla bien:
- Escribe en el buscador de categorías la palabra que usaría tu cliente, no la del sector.
- Solo hay una principal. Elige la que describe tu actividad central, la que más factura.
- Añade categorías secundarias para lo demás, pero solo para servicios que prestes de verdad.
Un truco que funciona: busca en Maps tres competidores que salgan bien posicionados en tu ciudad y mira qué categoría tienen puesta. Está a la vista en su ficha.
El error: un taller que se pone «Taller de reparación de automóviles» cuando lo que hace sobre todo es chapa y pintura, o una clínica que se pone «Clínica» a secas. Quedarse corto en la categoría es quedarse fuera de las búsquedas que te interesan.
Paso 4: verifica la ficha
Hasta que no verificas, la ficha no se publica del todo. Google decide qué métodos te ofrece según el tipo de negocio, la zona y los datos públicos que tenga de ti: puede ser por teléfono, por mensaje, por correo electrónico o por vídeo.
Si te toca verificación por vídeo, según la ayuda de Google consultada en septiembre de 2026, la grabación tiene que ser continua, de una sola toma y sin editar, de al menos 30 segundos, y la revisión puede llevar hasta cinco días laborables. En la práctica te piden enseñar tres cosas: que el sitio existe y se identifica (rótulo, calle), que es tuyo (material de trabajo, herramientas, el interior) y que tú lo gestionas (las llaves, la caja, el ordenador de gestión).
Consejo: grábalo en horario de trabajo, empezando en la calle con el rótulo y el número de portal a la vista, y entra sin cortar la grabación.
Paso 5: rellénalo todo, sin dejar huecos
Una ficha a medias rinde a medias. Completa:
- Descripción del negocio. Qué haces, dónde y desde cuándo, en lenguaje normal.
- Servicios. Uno por uno, con el nombre que usa la gente.
- Atributos. Accesible en silla de ruedas, aparcamiento, se aceptan tarjetas, wifi. Son filtros reales que la gente usa en Maps.
- Enlace a tu web. Y si tienes página de servicios, enlaza también ahí.
- Fotos. Fachada, interior, equipo, trabajos hechos. Y el logo.
- Horarios especiales. Festivos, agosto, Navidad. Este campo existe y casi nadie lo usa.
Los errores que hunden una ficha
Lo que sigue no son teorías: son las cuatro cosas que aparecen una y otra vez en fichas que no funcionan.
Categoría mal elegida
Ya está contado arriba, pero conviene repetirlo porque es el más caro. Si la categoría no describe tu actividad principal, puedes tener la ficha perfecta y no aparecer en las búsquedas que te dan de comer. Se cambia en dos clics y el efecto no es inmediato, pero llega.
Horarios sin actualizar
Es el error que más enfada al cliente, y el enfado acaba en reseña. Alguien ve «abierto», conduce quince minutos y se encuentra la persiana bajada.
Ponte un recordatorio dos veces al año para revisar los horarios, y usa los horarios especiales antes de cada puente. Si cierras en agosto, dilo en la ficha en julio.
Fotos de stock
Una ficha con fotos de banco de imágenes se reconoce al instante, y lo que transmite es que no hay nadie detrás. Google además da mucho peso a las fotos que suben los propios clientes, así que el contraste entre tus fotos perfectas y las reales de la gente queda raro.
Sube fotos tuyas aunque no sean perfectas, y sube alguna cada pocos meses. Una ficha con la última foto de hace tres años parece un negocio cerrado.
Dirección y datos inconsistentes
Tu nombre, dirección y teléfono deberían estar escritos exactamente igual en la ficha, en tu web, en tus facturas y en los directorios donde aparezcas. «C/ Mayor 12» en un sitio y «Calle Mayor, 12, 1ºB» en otro son, para una máquina, dos sitios distintos.
Elige una forma de escribirlo, apúntala, y usa esa siempre. Es una de las bases del posicionamiento local y no cuesta dinero, solo disciplina.
Después del alta: lo único que hay que mantener
Dos cosas, y las dos son gratis:
Pide reseñas. Son lo que convierte a quien te ha encontrado en quien te llama. Pídelas en persona, justo cuando el cliente está contento, y pon fácil el enlace. Y contéstalas todas, también las malas: una respuesta educada a una reseña de una estrella convence más que diez de cinco. Aquí tienes qué son y cómo funcionan las reseñas en la práctica.
Entra cada cierto tiempo. Diez minutos cada tres meses: horarios, teléfono, alguna foto nueva, contestar lo pendiente. Nada más.
La ficha es gratis y da resultado por sí sola, pero funciona mucho mejor cuando manda a algún sitio donde se explican los precios y los servicios. Mira lo que incluye cada servicio si estás pensando en dar ese paso. Y si prefieres que te la deje yo en condiciones, eso es el SEO local.
¿Te ha surgido una duda leyendo esto?
Te la contesto por teléfono sin compromiso. Soy Juan Francisco, y al teléfono estoy yo.
Cada día comento en X novedades de IA y trucos para la web de tu negocio.Sígueme en @hagotuweb_es